Según la O.M.S., la prevalencia de sobrepeso en los niños en
edad escolar en América se sitúa entre 25% y 30%. En la
población infantil de nuestro país Venezuela, coexisten
problemas de desnutrición con problemas de sobrepeso u obesidad.
Merece especial atención el hecho de que cada día aumentan las
cifras de niños y adolescentes con sobrepeso u obesidad y con
enfermedades metabólicas asociadas (Ej.diabetes
mellitus, dislipidemias,
hipertensión arterial)
La obesidad infantil es una enfermedad compleja, causada por
varios factores y puede definirse como el aumento del peso
corporal fundamentalmente a expensas de la masa corporal grasa y
con anomalías en la distribución de la grasa en el cuerpo. Esta
condición puede predisponer al niño o adolescente a sufrir de
obesidad del adulto, con importantes consecuencias para la salud
y mayor riesgo de presentar enfermedades crónicas no
transmisibles como la hipertensión arterial, diabetes mellitus,
dislipidemia, ciertos tipos de
cáncer, entre otras.
Entre los factores que pueden predisponer a niños o adolescentes
a sufrir de sobrepeso u obesidad, tenemos principalmente a los
relacionados con
sedentarismo y malos hábitos alimentarios, por
ejemplo (Ej.): alto consumo de azúcares simples (chucherías,
refrescos, dulces), con menor ingesta de carbohidratos complejos
(Ej. avena, arroz, granos) y fibra, un bajo consumo de
frutas y vegetales, alta ingesta de comidas
“chatarra” con alta cantidad de
grasas saturadas y trans, colesterol y azúcares
refinados [1].
Para solucionar esta problemática es importante hacer una
evaluación integral del niño o adolescente que contemple
exámenes de laboratorio, evaluación dietética, evaluación social
y psicológica, en equipo transdisciplinario de salud (Nutricionista
Dietista, Pediatra, Psicólogo Clínico,
Entrenador…).
A continuación, se sugiere seguir las recomendaciones de la
sociedad americana de pediatría, para evitar y controlar el
sobrepeso u obesidad infantil, entre éstas tenemos: dar
lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y
complementaria hasta el primer año de vida, mejorar los hábitos
alimentarios con la adecuada asesoría de un verdadero
profesional en nutrición (Licenciado
en Nutrición y Dietética y/o Especialista en Nutrición Clínica):
lo que incluirá planificar las comidas
principales y meriendas, hacer una mejor selección de los
alimentos, consumir
5 raciones
entre
frutas y
vegetales al día,
controlar las raciones y consumir menos calorías,
desayunar diariamente, reducir la grasa animal y
vegetal de las comidas, evitar frituras, utilizar
productos descremados en niños mayores de 2 años,
preparar las comidas y comer en
familia, eliminar de la alimentación los azúcares
refinados, dulces, y bebidas gaseosas no light, realizar una
dieta alta en
calcio y fibra, limitar el tiempo frente a la TV,
computadora, etc. a menos de 2 horas al día y
aumentar la actividad física [2].
La Academia Americana de Pediatría
recomienda 60 minutos/día de
ejercicios físicos
moderados tales como natación,
baile
y artes marciales (actividades aeróbicas), así como también
actividades deportivas grupales o familiares para reducir el
riesgo de sobrepeso u obesidad o mejorar estas condiciones [3].
Es importante recordar que la
infancia es el mejor momento para crear hábitos saludables. Los
padres, docentes y familiares deben aprovechar esta etapa del
niño, para fomentar un nutrición adecuada, asistiendo ellos
también a consulta con el
licenciado en Nutrición y Dietética, fomentando a
su vez
la actividad física. De esta manera tendremos una
población más sana y feliz.