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Actualmente la obesidad es uno de los
trastornos nutricionales más frecuentes. En vista de tal problema se han
realizado estudios en diferentes países los cuales confirman que más del
15% de los niños en edad escolar son obesos, siendo aun mayor el porcentaje
en prepúberes y adolescentes.En países de
bajos ingresos económicos donde las políticas de salud se han enfocado en
la desnutrición, se ha observado en contraste un aumento de la obesidad
infantil debido a la alta ingesta de alimentos de pobre calidad muy altos
en calorias y grasas, lo que conlleva a que el niño no tenga un crecimiento
adecuado pero si un peso elevado. Por lo tanto la obesidad infantil es un
problema de salud pública mayor aún que la desnutrición infantil, lo cual
predispone a la aparición de enfermedades como diabetes, enfermedades
cardiovasculares, hiperlipidemias e hipertensión, además de ocasionar
consecuencias negativas sobre la salud psicológica del niño y del
adolescente.Muchas veces los
términos de obesidad y sobrepeso se utilizan como sinónimos cuando no lo
son. La obesidad se caracteriza por una acumulación en exceso de grasa
corporal, por lo tanto es necesario cuantificar a través de una evaluación
nutricional el porcentaje de tejido graso corporal y de esta manera hacer
un diagnóstico preciso.El sobrepeso en
los lactantes no debe considerarse importante, ya que no predispone a una
posterior obesidad, normalmente al cumplir un año de edad existe una
pérdida de grasa fisiológica de manera que un niño de 5 a 6 años debería
ser delgado y luego en el período prepuberal puede existir una ganancia
normal en grasa corporal que posteriormente se perderá en la pubertad. Por
lo tanto estos períodos durante el crecimiento constituyen un riesgo para
la obesidad.Existen varios
factores que pueden relacionarse con la obesidad infantil:1) La genética
juega un papel determinante, sobre todo si ambos padres son obesos el niño
tendrá un 80% de posibilidad de ser obeso y de estos niños aproximadamente
un 80% seguirán siendo obesos en la edad adulta.2) Los factores
ambientales como un estilo de vida sedentario, la falta de juegos al aire
libre o la realización de un deporte los cuales actualmente han sido
sustituidos por los juegos pasivos como los de computadora, o el mirar la
televisión por mucho tiempo, dejando de lado la actividad física.3) La dieta,
donde lo común es un disbalance en cuanto a nutrientes y una alta ingesta
de calorías y grasas.4) Los factores
psicológicos como una relación familiar conflictiva o cuando la misma
obesidad hace que el niño tenga una pobre imagen de si mismo y se sienta
inferior, muchas veces tiene dificultades para hacer amigos y la
discriminación por parte de los demás lo llevan al aislamiento, depresión,
inactividad y a la mayor ingesta de alimentos.Es frecuente que
los padres no puedan ver que su hijo es obeso, así como también muchas
veces creen que la alimentación es la adecuada. Los errores de la
alimentación deben ser evaluados por un especialista en nutrición para
conocer cuantas calorías consume el niño diariamente, los posibles
desequilibrios de nutrientes (proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y
minerales) el consumo de azúcares refinados, el número de comidas diarias
etc. y de esta manera poder indicar un plan de nutrición de acuerdo a la
edad y a la actividad física que el niño va a realizar y no buscar
soluciones o dietas mágicas las cuales por lo general perjudican el
crecimiento y desarrollo adecuado del niño.Por lo tanto la
familia debe estar conciente del problema, de esta manera poder modificar
los hábitos alimentarios, lograr una ingesta adecuada, incrementar la
actividad física y de ser necesario obtener la orientación de un psicólogo
infantil, así el niño podrá enfrentar y corregir su enfermedad.
Dra. Antonieta
Rosales R.
Nutrólogo.Valencia-Carabobo
(Venezuela)Cel: (0414)
425-4182 Telf: (0241)
823-7927Email: antonietarosales@cantv.net
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